Antes de iniciar cualquier operación, conviene dejar claros los límites de lo que ofrecemos. Esta sección define términos, responsabilidades y supuestos que evitan malentendidos en la relación con corporaciones agroindustriales.
Cuando una corporación agroindustrial nos contacta, no empezamos por el catálogo. Primero relevamos la operación, la superficie, el tipo de suelo y el ciclo de cultivo. Recién después definimos qué tractor y qué componentes estructurales hacen falta. Este es el recorrido que sigue cada solicitud, de principio a fin.
Un técnico visita el predio o coordina una videollamada para entender la escala: hectáreas, cultivos, turnos de trabajo y maquinaria existente. Sin este diagnóstico no hay propuesta seria.
Nuestro equipo cruza los datos del relevamiento con las especificaciones de la Serie DLM y los componentes Delame. Definimos potencia, ancho de labor y acoples necesarios para tu tipo de suelo.
Entregamos un documento con la configuración recomendada, el plan de fabricación y los tiempos de entrega. Sin letra chica: cada ítem queda detallado antes de firmar nada.
La producción corre en nuestra planta de Rocha. Cada tractor y cada componente pasa por pruebas de carga y verificación de soldadura antes de salir. Podés seguir el avance con tu referente asignado.
Llevamos el equipo hasta tu operación, lo calibramos en terreno y capacitamos a tu personal. Si surge algo después, el soporte técnico responde por teléfono o con visita a campo.
Desde la primera visita al campo hasta la entrega de los equipos, cada fase tiene un responsable, un plazo y un criterio de aceptación. Así se ordena el trabajo cuando una corporación incorpora tractores de la línea DLM o un sistema CM-5000.
Un técnico de Agriculteurdelame visita la operación para medir la extensión, el tipo de suelo y la pendiente de los lotes. Con esos datos se define la configuración de los componentes Delame y la potencia necesaria por tractor. El informe queda documentado y se comparte con el responsable del proyecto.
Se ajusta el cronograma de entrega según la temporada de siembra y la disponibilidad de la flota existente. En esta etapa se definen los implementos compatibles, los puntos de mantenimiento y el calendario de capacitación para los operadores. Cualquier limitación del predio se resuelve antes de fabricar las piezas.
Los tractores y los componentes estructurales se producen en nuestra planta de Rocha. Cada unidad pasa por pruebas de carga y verificación hidráulica antes del despacho. El cliente recibe un reporte con los resultados de cada ensayo y las tolerancias medidas en banco.
El equipo llega al predio con personal propio para el armado inicial. Se calibran los sistemas de enganche, se purgan los circuitos hidráulicos y se hace una primera pasada de prueba en un lote designado. La aceptación se firma solo cuando la máquina trabaja a régimen continuo sin desviaciones.
Durante las primeras 200 horas de operación, un técnico permanece disponible por teléfono y realiza visitas programadas. Se revisan los filtros, la tensión de las correas y el desgaste de los componentes Delame. El objetivo es que la flota quede estable antes de la próxima zafra.